Astrología vs Materialismo

“En muchos aspectos, la astrología es una materia única, y su amplia gama de percepciones y aplicaciones la diferencia totalmente de las tendencias dominantes de esta época materialista. Es a la vez ciencia y arte, conocimiento y sabiduría, vida interna y vida externa, y de hecho se basa en la correlación del cosmos con el individuo (la antigua doctrina de la unidad del macrocosmos y el microcosmos, expresada a menudo con el axioma «Como arriba, del mismo modo abajo»). A mucha gente, esta manera holista de pensar le parece, en el mejor de los casos, poética y exótica, y supersticiosa, ridícula e ingenua en el peor. Este extendido prejuicio contra la astrología en el mundo occidental es, sin embargo, un ejemplo más del irreflexivo y acientífico escepticismo que se expresa de manera tan automática en nuestros días hacia todo aquello que reconozca la realidad de la mente o el espíritu, los fundamentos más poderosos de la experiencia humana a lo largo de la historia.

“Es a la vez ciencia y arte, conocimiento y sabiduríavida interna y vida externa, y de hecho se basa en la correlación del cosmos con el individuo”

El escepticismo y el antagonismo que se muestran hacia la astrología son, en cierto modo, la expresión de la fuerte hostilidad que la ciencia materialista y sus seguidores y aduladores sienten contra muchas ramas de la tradición espiritual, las artes curativas, la filosofía y las formas más antiguas de psicología y asesoramiento personal. Por desgracia, este enfoque falto de imaginación y de miras tan estrechas acerca del potencial humano y de las tradiciones más importantes del pensamiento, domina desde hace bastante tiempo los centros de poder más importantes de la sociedad occidental, incluido el mundo erudito, que tiene la obligación ética de mantener y estudiar las tradiciones intelectuales y culturales y de alentar una búsqueda imparcial de la verdad. Pocas son las personas que se han manifestado en contra de esta tendencia ignorante; una de ellas ha sido Norman Lamm, presidente de la Yeshiva University, que en 1987 escribió:

[…] debemos reafirmar la existencia y el valor del espíritu […] nuestra sociedad debe darse cuenta de que una sabiduría más amplia espera nuestros pacientes estudios, de que el hombre es un ser espiritual tanto como bioquímico, psicológico, político, social y económico.

Una apertura hacia la dignidad espiritual […] significa que los dogmas predominantes en el materialismo científico y la desesperanza filosófica no son los únicos puntos de vista merecedores de una atención académica, que creer en la realidad de la mente y en la existencia del alma no es sinónimo de ser una persona intelectualmente inferior y científicamente atrasada […], que el conocimiento ha de madurar y convertirse en sabiduría. (Extraído de su discurso en conmemoración del centenario de su Universidad.)

La estrecha actitud adoptada por la ciencia materialista, con su interés por la manipulación de la naturaleza, ha inhibido en gran manera muchas creaciones positivas en la sociedad y ha propiciado un desastre ecológico a nivel mundial que estamos sólo empezando a experimentar. Y, sin embargo, el trabajo científico ortodoxo utiliza sólo una pequeña parte de la mente. Considerando que la ciencia materialista es el único camino fiable hacia el conocimiento y que sólo lo que puede demostrarse como científicamente válido es real, el mundo occidental ha excluido las vastas dimensiones de la vida humana y de la experiencia que son inaccesibles para la parte de la mente que se utiliza en el análisis científico. Por lo tanto, las personas cuya experiencia las ha llevado a convencerse del valor de la astrología, en vez de valerse de la ciencia ortodoxa en busca de «pruebas» y de una aceptación que nunca se llega a conseguir, utilizan sus energías de manera más efectiva, para lograr que su comprensión de la astrología (cómo funciona, cuál es su campo de acción y cuáles son sus limitaciones) sea clara y exacta.”

 

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