El Ciclo de la Luna regula tu Energía ¡Usalo a tu favor!

Según la ciencia de la fisiología que estudia los ritmos biológicos, la “Cronobiología”, existe una relación entre las cualidades particulares del tiempo y la salud de las personas así como sus disposiciones para llevar a cabo ciertas tareas.

Recientes estudios relacionan las 4 fases lunares con la producción de ciertas hormonas. Además, estos estudios sugieren que el ciclo lunar afecta la ovulación, la retención de orina, y se correlaciona con episodios de diarrea y problemas cardiovasculares. Algo que la Astrología viene afirmando hace siglos y hoy la ciencia viene a confirmarlo a través de sus observaciones. La Luna no sólo afecta los flujos menstruales femeninos, afecta todo tipo de flujos en todo tipo de organismos.

El doctor Mark Filippi, incluso ha elaborado un sistema que relaciona la producción dominante de ciertos neurotransmisores con las fases lunares. Basándose en el trabajo de diversos científicos e investigadores como Irving Dardik, Joel Robertson y David Goodman, Filippi ha desarrollado un calendario en el que sincroniza el ciclo lunar con cuatro dominios fundamentales del cuerpo humano, los cuales identifica en relación con la acetilcolina, la serotonina, la dopamina y la norepinefrina. Cada semana de la Luna uno de estos neurotransmisores entra en apogeo, dándole al tiempo una cualidad especial que favorece cierto tipo de actividades y de actitudes. Según Douglas Rushkoff, seguir el método de Filippi le permitió escribir su libro Present Shock en menos tiempo y con mejor productividad. Resulta que hay mejores momentos que otros para escribir; algunos son mejores para editar; otros para buscar nuevas ideas, etc. Estar sintonizados con el ciclo de la Luna es muy útil.


La idea es notar que “es mejor hacer ciertas cosas durante ciertos momentos del día que otros o durante ciertas partes del ciclo lunar”.


El solo hecho de detenernos a observar nuestra relación con el tiempo ya es un paso enorme. Esto nos lleva a darnos cuenta de que “no todos los jueves son iguales”, aunque socialmente estemos programados a hacer las mismas cosas y esperar los mismos resultados. Si tomamos conciencia de los ritmos y de la diferencia entre los momentos, de la tendencia que tiene su onda o su particular frecuencia, poco a poco podemos ir incrementando nuestra coordinación mente-cuerpo y cosechar estados de mayor coherencia biológica.

Distinguir la cualidad específica del tiempo y navegar de manera coordinada los diferentes ciclos no sólo aumenta nuestra creatividad, dándonos la posibilidad de subirnos a las olas cósmicas; es una forma de inteligencia preventiva, de cuidado a la salud. “Necesitamos entrenarnos para la recuperación, estamos socialmente predispuestos a operar de manera exhaustiva, así que básicamente sobretrabajamos y subestimamos la importancia de apoyar la recuperación. Al final acabamos con residuos que nos van mermando y nuestros cuerpos no se pueden recuperar, sobreestimulamos nuestro sistema inmune. Trabajamos ‘todo o nada’ y luego las personas se quiebran… Nadie sabe cómo digerir o dormir involucrando el sistema parasimpático”, dice Mark.

“Necesitamos distinguir y coordinar diferentes ritmos dentro de nuestra experiencia cotidiana del tiempo cronológico y girar hacia un sentido más creativo del timing, como hacen los músicos de jazz. Esta sola habilidad es una forma de aplicar nuestra capacidad innata para asegurar un bienestar a largo plazo. Nos hace hablar el lenguaje de la naturaleza… Sin esta habilidad operando, vivimos en un frágil estado de “huir o pelear” llamado habitualmente Stress que puede consumir nuestros recursos y nos coloca en el camino del envejecimiento acelerado y de los trastornos crónicos (cronológicos) décadas más tarde”, agrega Filippi.

Una forma de asegurarnos de que nuestro cuerpo recibe el descanso adecuado es ver los ciclos de la luna mensual, según sus 4 Fases y observar además nuestro propio ciclo Lunar llamado Revolución Lunar. Observando el patrón repetitivo del Ciclo Lunar a través de los 12 signos podemos descubrir que cada 28 días tenemos la oportunidad de “resetearnos” y renovar la energía tanto a nivel físico como a nivel emocional y mental, cada vez que la luna regresa a nuestra posición natal. Para sacar el mayor provecho de ello el estudio de la Astrología es una herramienta invaluable.

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