La Armonía de las esferas: ¿Es cierto que los planetas emiten notas musicales? ¡Un concierto imperdible!

Música Planetaria es la traducción exacta de las posiciones y relaciones trigonométricas de los cuerpos celestes, extraídos del mapa celeste también llamado carta astral, en sus correspondientes sonidos, acordes y colores.

La armonía de las esferas, así llamaba Pitágoras, al hecho de que el universo está gobernado según proporciones numéricas armoniosas y que el movimiento de los cuerpos celestes según la representación geocéntrica del universo — el Sol, la Luna y los planetas — se rige según proporciones musicales; las distancias entre planetas corresponden a los intervalos musicales.
 
La expresión griega “harmonia tou kosmou” se traduce como “armonía del cosmos” o “música universal”; la palabra armonía se entiende aquí por las buenas proporciones entre las partes y el todo, en un sentido matemático pero también “esotérico”, según el misticismo pitagórico. La palabra música (mousikê) hace referencia a “el arte de la Musas” y a “Apolo”, es decir, a “la cultura del espíritu artístico o científico”. El término “esferas” es de origen aristotélico y designa la zona de influencia de un planeta (Tratado del Cielo).
 
La teoría de la armonía de las esferas de los pitagóricos está documentada en textos antiguos desde Platón (La República, 530d y 617b; Critón, 405c) y sobre todo Aristóteles (Tratado del cielo, 290b12). Esta teoría continuó ejerciendo influencia en grandes pensadores y humanistas incluso hasta el final del Renacimiento.
    
Para los pitagóricos la música tiene un valor ético y medicinal, “hacía comenzar la educación por la música, por medio de ciertas melodías y ritmos, gracias a los cuales sanaba los rasgos de carácter y las pasiones de los hombres, atraía la armonía entre las facultades del alma”. Platón dirá que música y astronomía son “ciencias hermanas”
 
Pitágoras habría establecido que las distancias entre las órbitas del Sol, de la Luna y de las estrellas fijas corresponden a las proporciones octava, quinta y cuarta, de “la voz de los siete planetas, de la esfera de las estrellas fijas” y de la esfera encima nuestro que llamamos “Anti-Tierra”, hacía las nueve Musas. Los intervalos (espaciales) entre los cuerpos celestes se disponían de acuerdo con las leyes y relaciones de la “armonía musical”. Los cuerpos celestes en su movimiento no podían no ocasionar un cierto sonido o incluso notas, dependiendo de sus distancias y velocidades, determinadas por las leyes de los intervalos armónicos (musicales), las notas en conjunto formaban una escala musical regular o armoniosa; “esta música no la podemos oír, ya sea porque siempre hemos estado acostumbrados a ella y no la podemos distinguir, o porque el sonido es tan potente que escapa a nuestras capacidades auditivas”
Maravillas del Universo en el que vivimos….

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